Un nuevo rumbo

Una psicóloga les recomendó que tratasen de luchar por mí, incluso se debió de llegar a plantear la opción de, a través de la asistenta social, hablar con la familia que quería adoptar a mi hermano y reubicarnos de ese modo, respetando una especia de régimen de visitas entre hermanos para no perder el contacto, buscándole así solo un hogar a mi hermana.

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Ya os comenté que andaba buscando a la familia que nos tuvo en acogida a los tres juntos antes de ser adoptados por separado, y que conseguí contactar con ellos.

Etapas

Aunque parezca imposible, se aprende, y hay etapas buenas, en las que todo es maravilloso y nos olvidamos por completo de la carga que arrastramos, pero también las hay no tan buenas, y algunas tan malas en las que creemos que todo lo avanzado por el camino ha desaparecido.