Mi espina, mi hermana (Parte 1)

Las visitas de mi madre era otra provocación a su rabia, durante el escaso tiempo que pasaba mi madre con nosotros, mi hermana se convertía en una hija modélica, tratando de convencerla de que eramos muy buenos y que nos llevara a casa, pero cuando esa situación tampoco ocurría, y mi madre se marchaba, una vez más sin nosotros, su odio hacía nosotros se intensificaba.

Anuncios

Reencuentro (Parte 1)

Durante el tiempo que pasó desde esa llamada hasta que la vimos, yo estaba destrozada, pero siempre con una sonrisa, porque no quería hacer a mis padres participes de nada, les mantuve todo el tiempo al margen, y hoy es el día que sigue siendo así. Estaba rota por dentro, tenía 14 años ya, y sabía que sería muy duro, y mil dudas bombardeaban mi cabeza. ¿Como mirarla a la cara sin sentir odio después de usarme, maltratarme y hacer conmigo lo que le vino en gana sin pensar en mi? ¿Como preguntarle los porqués de tantas cosas sin reprochar nada de lo que ocurrió? ¿Estaría preparada para verla y salir sana mentalmente del encuentro?

Devoluciones 

Durante mucho tiempo lloré, pataleé, y deseé que fuera una pesadilla. Me negaba a comer, a hablar con nadie, a afrontar la realidad, y me sentaba en la ventana, esperando ver su Seat Panda blanco aparecer a buscarnos de nuevo. Pero nunca apareció. No podía entender nada. ¿Que había hecho para que me abandonaran una vez más?

Hijos de segunda mano

¿en que momento yo he pedido formar parte de esto? ¿en que instante dije que quería ser parte de un sistema obsoleto y fracasado, que olvida el sentido real de una adopción el sentido de proporcionarle a un menor desamparado un hogar permanente, dando paso prioritario a las necesidades adultas frente a las necesidades básicas de los niños en adopción, de mis necesidades?

Perdón 

Nunca sabré como podrás perdonarme, o si podrás hacerlo, cuando yo misma no puedo. Tras muchos años tomé la decisión de alejarme de ti, porque soy consciente de que tu condición es irremediable ya, y que solo puede traerme desgracias. Perdón por alejarme de ti.

Pequeña Mulyo

Llegarán, aunque no quieras que pase, llegaran los que serán tus padres. Se que aún no te ves preparada para ese momento, que no quieres que esa idea se materialice, pero es por el miedo que tienes al cambio, porque cada cambio que ha llegado a tu vida, ha implicado dolor, ha implicado sufrimiento.

¿Donde quedan mis derechos?

9 años de mi infancia y de mi vida perdidos por una madre ausente, que le importaban más sus vicios que yo. Perdidos por una administración negligente incapaz de ver los errores internos que condenan a niños a una infancia de absoluta soledad. Perdidos una institución carente de medios ni ganas de hacer nada que permitió todo tipo de aberraciones contra niños indefensos.