Separada de mi hermano pequeño.

Fueron cinco largos años internada en un centro de acogida al que pretendían que le llamáramos hogar, nunca conocí algo menos parecido a un hogar que aquello. Un gran edificio dirigido por monjas, dividido en varios grupos separados por edades. El grupo en el que estaba yo eramos unos 15 críos, y con nosotros al ser hermanos, tuvieron el detalle de dejarnos a los tres juntos, aun siendo de edades diferentes.

Con mi hermana la mayor la relación nunca ha sido demasiado buena, siempre ha tenido una obsesión insana con nuestra familia biológica, especialmente con nuestra madre, y nos culpaba al pequeño y a mi de todo lo ocurrido, supongo que seria su forma de protegerse y no ver la realidad, pero eso ya lo contaré más adelante, porque es bastante complicado. Con mi hermano sin embargo la relación siempre ha sido muy fuerte, estábamos muy unidos, y estando en aquel lugar siempre nos protegíamos como podíamos el uno al otro.

Cuando yo tenía unos 6 años nos llevaron a los 3 a una casa, con una familia que tenía intención de adoptarnos juntos. Sería abril o mayo, recuerdo que ya empezaba a hacer buen tiempo y que finalizamos aquel curso escolar en un colegio nuevo. Recuerdo no querer entrar en el aula porque no sabía como reaccionar frente a tantos niños desconocidos, hasta entonces estábamos recluidos en un lugar con muchos niños, pero conocíamos a todos, y si alguno venía nuevo, era uno o dos a la vez, no más, y yo no estaba acostumbrada a ser la nueva. Parecía que todo estaba bien, pero al final se echaron para atrás, y volvimos de nuevo al centro del que veníamos. Ya hablare de este tema en otro momento, porque es muy largo de explicar como paso todo, y lo difícil que es que te devuelvan como si fueras una prenda de vestir que no encaja en un armario vacío.

Poco después de esto, fue la propia asistente social la que nos hizo tomar la decisión más difícil que hemos tenido que tomar nunca, y en concreto me tocó tomarla a mí, mi hermano era muy pequeño, y la mayor tiene alguna especia de espectro autista, por lo que consideraron que lo más lógico, por decirlo de algún modo, era que fuera yo quien lo hiciera, con tan solo 7 años. Me tocó decidir si queríamos volver a intentar ser adoptados juntos, o por el contrario, cada uno por separado. Nos explicaron que separados sería más fácil, ya eramos muy mayores para los rangos de edad que suelen pedir los padres adoptivos, y cuanto más tiempo pasara más difícil sería. Me hubiera gustado ir con mi hermano, los dos juntos, pero esa opción no era posible, nos dijeron que o todos juntos o todos separados. Al final decidimos que la opción de ir separados era la más viable.

Tardaron como un año en asignarnos una familia a mi hermano y a mí, mi hermana tardó un poco más, por la edad, con 16 años y problemas de comportamiento graves, sigo pensando que fue un milagro que al final ella también encontrara una familia. Separarme de ellos es lo más difícil que he hecho nunca, especialmente del pequeño. Aún recuerdo noches llorando mientras canturreaba una canción que solíamos cantar el y yo para poder dormir cuando teníamos miedo, le echaba tanto de menos que trataba de no pensar en él.

Durante el primer año con mis padres no volví a saber nada de ninguno de ellos, hasta que la casualidad quiso que mi hermano y yo coincidiéramos en el mismo parque, resulta que siempre habíamos estado cerca, porque los dos habíamos caído en dos familias en el mismo pueblo. Tanto mis padres como los suyos lo sabían, pero por consejo de los psicólogos no nos querían decir nada hasta estar bien adaptados cada uno en su casa, y en mi caso no estaba siendo así. Aquel encuentro fue de todo menos emotivo, por algún motivo nos comportábamos como si no nos conociéramos de nada, eramos dos completos desconocidos, había cambiado demasiado en tanto tiempo, que jugábamos en el parque casi como dos niños que se acaban de conocer. No quería asimilarlo, o más bien, no podía hacerlo en ese momento, me había costado mucho, demasiado aprender a vivir sin mi hermano, y no me parecía justo que una vez me había acostumbrado, apareciera de nuevo a revolver otra vez todo, ya eran demasiados años de sufrimiento y no podía tolerar más dolor. Estaba enfadada con él, y con el mundo en general, porque ya me había acostumbrado a no estar junto a él, y solo pensaba en que de nuevo se marcharía y otra vez tendría que volver a pasar por ese duelo. Pasé de nuevo noches llorando de rabia y de impotencia, y me negaba a aceptar una nueva realidad y empece a encerrarme de nuevo en mi misma. Fue entonces cuando mi madre decidió aumentar las visitas al psicólogo.

Poco a poco mis padres y los suyos hicieron un acercamiento para tratar de normalizar la relación entre ambas familias, y que nosotros pudiéramos mantener una relación tan fuerte como nosotros quisiéramos tener, pero que fuera decisión nuestra, no de ellos, de psicólogos o de la situación tan abrumadora en la que nos encontrábamos en ese momento.

Han pasado ya muchos años desde entonces, y hoy puedo decir con mucho orgullo que tengo una excelente relación con mi hermano, como la que podrían tener otros hermanos que se han criado juntos. Gracias a sus padres y a los míos que pusieron todo el empeño del mundo para que esto fuera posible, pero solo si nosotros queríamos. Gracias.

Anuncios

3 comentarios en “Separada de mi hermano pequeño.

  1. Leí tu nota, buscando algún caso de hermanos que por cuestiones externas debieron de ser separados, en mi caso, yo tengo 26 y tengo una hermana de 4 años, que cumplirá 5 en los próximos días, lamentablemente, nos toco una madre toxica, soporte mucho, hasta que finalmente me independice y vivo sola, pero la relación con mi madre al ser pésima, siempre psicopatendome, no me quedo otra alternativa que alejarme, lo que conlleva a que también me haya alejado de mi hermanita y es lo que más me duele, es ese vació que aún no supero, la extraño un montón, pero por proteger mi salud mental y emocional, tuve que tomar esa decisión.
    Espero algún día volver a verla, pedirle perdón y tener una buena relación.
    Saludos y me alegro que ahora tengas una buena relación con tu hermano.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por compartir tu historia, es una pena que por los errores de los adultos sean los menores los que pagan el pato, no se si habría alguna posibilidad de que pudieras ver a tu hermana, espero que tarde o temprano así sea. Un abrazo enorme, y mucha fuerza.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s